¿Qué problema resuelve?
Describe a la persona, el momento y la dificultad. Un problema específico es más fácil de evaluar que una petición general de algo más interactivo. Si la idea todavía no tiene un uso claro, anótala para después en lugar de forzarla en la página actual.
¿Qué les pide hacer a las personas?
Cada función agrega algo a la experiencia: una decisión, un control, contenido para leer o información que proporcionar. Considera ese coste junto con el beneficio. Un filtro nuevo es útil cuando ayuda a reducir opciones reales, pero resulta innecesario cuando la lista ya es sencilla.
¿Quién la mantendrá útil?
Identifica a la persona responsable del contenido, el servicio de asistencia y los cambios futuros. Una función que depende de datos recientes necesita un proceso realista de actualización. La mejor incorporación es aquella que el negocio puede seguir operando, explicando y mejorando después de terminar la primera versión.
Explora la historia de nuestra empresa, nuestros servicios digitales o ponte en contacto para saber más.
